domingo, 20 de agosto de 2017

Abracadabra (2017)

A favor: Propuesta personal y arriesgada que entremezcla varios géneros con maestría: desde la comedia negra con tintes macabros hasta el drama más profundo. El realizador Pablo Berger firma este inclasificable trabajo con una libertad absoluta, explorando caminos poco transitados en nuestro cine, y lo hace con un particular sentido del humor al que estamos poco acostumbrados a través de situaciones que rozan lo excéntrico o de personajes ridículamente esperpénticos. Pero todo ello sin degenerar, perfectamente hilado de principio a fin con una coherencia pasmosa gracias a un sólido guion que aprovecha (y explota) las dotes interpretativas de sus protagonistas. Lo mejor para disfrutar de esta hipnótica experiencia es dejarse llevar, igual que Antonio de la Torre y Maribel Verdú en una magnífica secuencia de la película en la que bailan ensimismados en una discoteca arrastrados por la música, ajenos a todo lo que les rodea como si no hubiera un mañana...
             
En contra: No será fácilmente digerible para aquel espectador que busque una comedia estereotipada de fácil consumo seducido por el tramposo trailer en el que te venden la película como tal, cuando realmente no es así.  

Valoración: Notable.

sábado, 19 de agosto de 2017

La seducción (2017)

A favor: El esperado reencuentro de Sofia Coppola con dos de sus actrices fetiche (Fanning y Dunst), ambas enfrentadas aquí por los irrefrenables deseos carnales y cobijadas bajo el ala protectora de una Nicole Kidman que disfruta como nadie haciendo lo que mejor sabe: llevar la batuta en un elegante rol de época que además le viene como anillo al dedo. Asimismo destaca la exquisita dirección de producción a la que la cineasta nos suele acostumbrar en sus cintas: un envoltorio preciosista dotado de una fotografía, una iluminación y un vestuario trufados de múltiples referencias cinematográficas previas. 

En contra: Aparte de un Colin Farrell poco contundente, se echan en falta más tensión y más riesgo en la repentina sucesión de acontecimientos de su tramo final, algo tibio y descafeinado respecto al resto del metraje. Deja con ganas de más...

Valoración: Aprobado.

domingo, 23 de julio de 2017

Dunkerque (2017)

Aspectos positivos: Nolan es un fuera de serie, un realizador que en los últimos años se ha ganado a pulso el reconocimiento del público y de la crítica debido a su inigualable y espectacular forma de dirigir. Consigue absorber al espectador, transportarlo a la historia que está narrando y hacerle olvidar que se encuentra en una sala de cine. Porque tal y como reveló recientemente el cineasta con un orgullo digno de elogio, él filma películas destinadas a ser proyectadas en pantalla grande con el fin de que la experiencia no sea solo a nivel audiovisual, sino una experiencia inmersiva que afecte a todos los sentidos por igual, siempre a flor de piel. Dunkerque es otro título que consolida una vez más su irreprochable trayectoria, una película en la que el contexto histórico en el que se ubica pasa a ser realmente un pretexto para centrarse visceral y exclusivamente en los hechos, es decir, en la angustia que vivieron esos soldados británicos y franceses acorralados en las playas de Dunkerque allá por 1940. Hombres que lucharon por sobrevivir en ese feroz bombardeo. A Nolan le interesa mantener en vilo al espectador, pegarlo a su butaca durante dos horas y hacerle partícipe de ese conflicto como si lo estuviera viviendo en primera persona. Y por supuesto lo logra a través de un increíble manejo del tempo narrativo, una magistral dirección de fotografía (con planazos) y una agobiante banda sonora firmada por el maestro Zimmer que no da respiro, manteniendo la tensión de principio a fin. No estamos ante el típico blockbuster bélico que parece un videojuego filmado, Dunkerque es toda una proeza cinematográfica que ya es considerada por muchos, entre los que me incluyo, un clásico instantáneo de nuestro tiempo. 

Aspectos negativos: Un discurso con tufillo probritish bastante prescindible.

Valoración: Sobresaliente

miércoles, 5 de julio de 2017

Arrugas (2011)

Magistralmente adaptada del cómic homónimo de Paco Roca, Arrugas es un relato crudo que versa sobre la situación tan penosa en la que viven muchas personas de la tercera edad en residencias donde son prácticamente abandonadas por sus familias debido a diversos motivos, ya sea porque no tienen recursos para mantenerlos o porque los consideran directamente un estorbo. 

Aunque la película tiene momentos tiernos, la sensación imperante es la de angustia. Por tanto su visionado no es recomendable para aquellos que hayan vivido de cerca una situación similar porque posee pasajes que pueden tocar la fibra sensible a más de uno. 

Todo el peso de la cinta recae en sus personajes, algunos de ellos memorables y muy bien construidos, como la señora que cree que es perseguida por los extraterrestres. Asimismo se capta con sumo respeto y detalle el día a día de un colectivo marginado por un gran sector de la sociedad. 

En resumen, Arrugas invita a la reflexión y nos hace pensar profundamente sobre las circunstancias en las que viven estas personas, sin melodramas simplistas y con un mensaje bastante claro: hay que cuidar de nuestros mayores porque, aunque muchos lo olviden, les debemos mucho y se puede aprender cantidad de ellos a cambio de una gratitud infinita. 

sábado, 1 de julio de 2017

Okja (2017)

Aspectos positivos: El coreano Bong Joon-ho nunca deja indiferente, ya lo demostró con Snowpiercer y ahora con Okja reafirma su condición de cineasta al que que no hay que perder la pista de aquí en adelante. En esta ocasión el realizador nos presenta una atípica distopía, con bastantes influencias del Estudio Ghibli en su hermoso apartado estético, que tiene como protagonista a Mija, una niña coreana que durante diez años cuida de Okja, un gigantesco cerdo con el que traba una entrañable y profunda amistad, hasta el punto de que cuando la industria estadounidense decide llevárselo, Mija decide emprender una misión de rescate. A nivel narrativo, la película es sólida, no tiene ninguna fisura, y sus secuencias de acción están verdaderamente logradas, de hecho el CGI de la criatura está muy bien integrado. Además, el reparto es fabuloso: Tilda Swinton vuelve a demostrar lo bien que se siente en su papel de diva excéntrica (en este caso de la industria alimentaria), y Jake Gyllenhaal explota una faceta histriónica con su personaje que desconocíamos; ambos aportan la vis cómica a la película. Sin embargo, lo mejor del film es el trasfondo que encierra, muy necesario en los tiempos que corren. Y es que no deja de ser una mordaz crítica a nuestro actual sistema de producción alimentario en cadena, donde la mayoría de las veces los animales sufren tratos vejatorios. Habrá quien interprete erróneamente la cinta como un canto al veganismo, pero lo que realmente denuncia es el terrible e innecesario maltrato animal por parte de la industria, al mismo tiempo que ensalza un valioso mensaje que muchos quizás hayan olvidado: la estrecha relación del ser humano con la naturaleza que le rodea.         

Aspectos negativos: Que al ser producida por Netflix no es posible disfrutar de ella en salas de cine.

Valoración: Sobresaliente

jueves, 15 de junio de 2017

Pieles (2017)

Aspectos positivos: Hay un dicho que reza: "quien no tiene padrino, no se bautiza", y es evidente que a Eduardo Casanova no le faltan, pues cuenta con una serie de amiguetes influyentes dentro de la profesión que indudablemente han propiciado mucho el empujón que necesitaba para ponerse detrás de las cámaras y sacar adelante su ópera prima. Muchos pensarán que lo tenía fácil, sin embargo, por mucho respaldo que el intérprete haya tenido, el camino siempre es arduo y al final debe demostrar que su trabajo está a la altura. No todo el mundo vale para esto. Afortunadamente en este sentido la vocación por la dirección de Casanova es más que palpable, pues con Pieles ha dejado patente que tiene madera de cineasta, dando un primer paso a una presumible y prometedora carrera cinematográfica. No solo por crear empatía con una temática inusual, repleta de situaciones a todas luces grotescas, a través del humor negro; sino porque además ha reescrito el clásico Freaks de Tod Browning actualizándolo a nuestro tiempo, un tiempo en el que el aspecto físico por desgracia sigue importando demasiado, provocando inseguridad en todas aquellas personas que se sienten diferentes al resto o que sencillamente no encajan con los cánones de belleza establecidos en redes sociales como Instagram. Pero por encima de todo, el sello del realizador madrileño se traduce en un sentido arriesgado de la estética que se agradece, y que muchos primerizos timoratos jamás se atreverían a plasmar en sus películas por miedo al posible rechazo de la audiencia. 

Aspectos negativos: Ahora bien, esa personal estética no deja de ser un arma de doble filo porque responde única y exclusivamente a ese universo particular, potencialmente incomprensible para muchos espectadores, que Eduardo Casanova ha creado: un universo plagado de tonalidades pastel que posiblemente deleite y horrorice a partes iguales. Habrá quienes alucinen y habrá quienes acaben algo sobresaturados de tanto rosa chicle. Aun considerando esto como un factor negativo, a fin de cuentas consigue lo que se propone: dar de qué hablar y dejar huella.      

Valoración: Notable

viernes, 19 de mayo de 2017

La vida de Pi (2012)

Creer o no creer, esta es la cuestión que planteó el realizador Ang Lee en La vida de Pi, cuidada adaptación de la novela homónima de Yann Martel: una bella fábula sobre la supervivencia que subraya la importancia de la espiritualidad en las situaciones límite, independientemente de la creencia religiosa que se profese.

El cineasta taiwanés siempre ha demostrado su versatilidad con creces a lo largo de filmografía, embarcándose en proyectos dispares que tienen como denominador común la intachable personalidad y el firme compromiso que derrocha en cada uno de ellos.

Al igual que en la soberbia Tigre y dragón, estos principios no solo se mantienen en esta película, sino que además son llevados a un paroxismo inusitado apreciable fundamentalmente en el plano estético. La combinación entre el impecable diseño artístico con su virtuosa dirección de fotografía dan como resultado una colección de imágenes maravillosas dignas de atesorar en el recuerdo (como la de ese místico océano en calma que se confunde con la infinita bóveda celeste). Todo un alarde visual que consigue transportar al espectador a un mundo de ensueño y en el que el inevitable uso de los efectos digitales no prevalece sobre el relato, más bien está al servicio del mismo.

Dicho relato, conmovedor a todas luces, está protagonizado por Pi Patel, un joven hindú de nombre anecdótico con encontradas inquietudes religiosas que se ve obligado a abandonar su país natal debido al estancamiento del negocio que regenta su familia: un zoológico. En aras de encontrar una vida mejor, deciden embarcarse en un carguero con la intención de vender todos los animales a un nuevo propietario una vez lleguen al destino prefijado. Desgraciadamente, un temporal atroz provoca un naufragio al que nuestro protagonista sobrevive por caprichos del destino, y es ahí cuándo empieza su particular odisea en la que pondrá a prueba todo aquello en lo que creía, y en definitiva, a sí mismo.

En lugar de adoctrinar, La vida de Pi aboga por la libre interpretación de los hechos narrados. Lo que subyace bajo esta tierna historia es la sublimación de la esperanza a través de la fe, pues en ocasiones la creencia en lo insólito ayuda a comprender mejor la cruda realidad que nos rodea, un mensaje muy necesario en los tiempos que atravesamos actualmente. Posiblemente no convencerá a todos por igual, pero difícilmente deja indiferente a quien la ve.

sábado, 1 de abril de 2017

El expreso de medianoche (1978)

Hay películas que trascienden, pasan los años y el poder de sus imágenes sigue grabado a fuego en tus retinas. Y una de esas cintas que provocan todo un desgarro a nivel visual es El expreso de medianoche, dirigida por Alan Parker poco tiempo antes de realizar la que sería para mi gusto su obra cumbre (The wall), y con guion de Oliver Stone (galardonado con un Oscar además) basado en el crudo relato biográfico de Billy Hayes, un turista estadounidense al que condenaron en los años 70 a la abusiva condena de cadena perpetua en una prisión turca por tráfico de hachís.

Como cabe esperar, la película es un duro drama carcelario que gira en torno a la desesperación y la impotencia de su protagonista cuando se cerciora de que está atado de pies y manos, sin poder hacer nada para recurrir una sentencia desproporcionada que le destroza la vida solo porque el gobierno turco se empeña en utilizar su caso para ejemplarizar en su incesante lucha contra el tráfico de sustancias que entraba y salía de sus fronteras.

En ningún caso durante el metraje se evidencia que el delito cometido sea justificable, sino más bien se limita a recrear fielmente por un lado las vejaciones a las que eran sometidos algunos presos en su día a día, y por otro, denunciar lo extremas que podían llegar a ser las sanciones en el régimen turco, hasta el punto en que seguramente su visionado dejaría a más de un aprensivo sin ganas de ir a Turquía al menos durante un tiempo.

El protagonista elegido para dar vida a Hayes fue Brad Davis, un joven bastante atractivo en su época que tenía un portentoso físico (muy bien aprovechado también por el cineasta alemán Fassbinder en la casi desconocida Querelle), pero dentro del elenco encontramos a Randy Quaid, dos décadas antes de enfrentarse a los extraterrestres en Independence day, y por supuesto al camaleónico John Hurt, que otorga una impecable interpretación de un drogadicto que desvaría y pasa olímpicamente de todo tras asumir que jamás podrá salir de allí.   

Aparte de su conseguida ambientación en la que se puede palpar a la perfección la tensión en la que vivían los reclusos, destacan su magnífica banda sonora, que va en perfecta sincronía con cada fotograma de la película, y el perfecto uso del maquillaje en el rostro de Brad Davis para que pareciese cada vez más y más demacrado.

Posiblemente, de entre todas las secuencias a elegir, la más fuerte sea aquella en la que Davis se enzarza en una pelea con el chivato de la prisión hasta arrancarle la lengua con sus dientes (difícil de olvidar), sin embargo a un servidor le impactó mucho más cuando él se masturba impulsado por un sentimiento primitivo y animal mientras observa en un vis a vis a su novia a través de un cristal porque no puede tocarla al estar encerrado. 

En resumidas cuentas, una obra maestra que ha perdurado y envejecido dignamente con el paso de los años...   

domingo, 19 de marzo de 2017

La Bella y la Bestia (2017)

Aspectos positivos: Vivimos en una era de remakes, reboots, spin-offs y otros sucedáneos producidos en cadena por Hollywood para hacer caja segura a través de la nostalgia. Esto lleva a cuestionarnos qué sucederá cuándo las secuelas no sean rentables en un futuro hipotético (que llegará tarde o temprano, creedme), pero eso es otro debate que ahora no viene al caso. Dentro de esta oleada de películas animadas en carne y hueso no podía faltar La Bella y la Bestia, una de las adaptaciones más preciadas y recordadas de la era dorada de Disney durante los años 90. Era, como decía, cuestión de tiempo... Y afortunadamente el resultado es inmejorable porque Bill Condon se ha esmerado respetando secuencia a secuencia la película original y sabiendo incorporar con mucho acierto nuevos matices y canciones que no desentonan en el conjunto del metraje, más bien enriquecen los detalles y atan aquellos cabos sueltos que en su predecesora no se les prestaba la suficiente atención. A medida que avanza despierta en el espectador ese interés por saber cómo van a plasmar las escenas más icónicas en esta versión, lo cual es un plus añadido, ya que la historia es conocida por todos y no había lugar para demasiada sorpresa. Las expectativas eran altas desde hacía meses, algo palpable en la publicidad masiva con la que nos han bombardeado, y al final por suerte se han cumplido gratamente. Es un producto que funciona a todos los niveles, mimado de principio a fin con el objetivo de hacer la experiencia lo más inolvidable posible.

Aspectos negativos: Sin embargo, que nadie espere que supere el recuerdo de la original porque eso es poco probable. Si los más puristas quieren disfrutar al 100% deben dejarse llevar y no comparar constantemente, porque la cinta tampoco es un calco ni lo pretende. Aunque hay partes que son casi idénticas (como el mítico baile en el salón de la pareja protagonista) o actores que son idóneos para el personaje que interpretan (como Luke Evans de Gastón), otras como el número de "¡Qué festín!" o la entrada de Bella por primera vez en la biblioteca quedan algo deslucidas si se establecen paralelismos. Por otra parte, si bien visualmente es una gozada (incluso el CGI del rostro de la Bestia está logrado), hay ciertos diseños chillones y estridentes que pueden desentonar ligeramente con la estética general de la película. Y respecto a la discutida interpretación de Emma Watson como Bella, apuntar que irremediablemente hay ocasiones en las que sobreactúa. No obstante, en líneas generales está muy correcta en su papel.    

Valoración: Notable

sábado, 25 de febrero de 2017

Trainspotting 2 (2017)

Aspectos positivos: La química que desprenden los cuatro protagonistas está intacta. Ello se debe a que los personajes ya estaban muy bien configurados en la Trainspotting original. Con la diferencia de que ahora son cuarentones con su correspondiente crisis análoga a dicha edad, pero por lo demás se siguen comportando como los miserables y disfuncionales veinteañeros que eran. Por otra parte, los diálogos siguen siendo mordaces, las situaciones también se presentan igual de alocadas, y de nuevo existe una crítica (algo más light) a la sociedad en la que estamos viviendo (haciendo especial hincapié a las nuevas tecnologías y a las redes sociales como cambio más significativo). Sin embargo, lo más interesante de la cinta dirigida por Danny Boyle quizás sea la profunda reflexión que subyace tras esos inimitables encuadres diagonales o ese frenético montaje que caracteriza su cine, y no es otra que la remembranza de un pasado que a veces nos atrapa y nos estanca, sin permitirnos avanzar. Por mucho que queramos recuperar lo que antaño fuimos jamás lo conseguiremos y cuanto antes lo asumamos, antes maduraremos.         

Aspectos negativos: Difícil era igualar (o superar) una de las películas británicas más influyentes de la historia reciente, toda una obra de culto que hasta incluso fue tildada en su momento como La naranja mecánica de los noventa por su transgresora narración que rompía con muchísimos moldes. En ningún caso considero que esta secuela no sea una decente sucesora de la primera entrega, pero no es tan memorable ni por asomo. Aunque pretenda ser fresca, la fórmula ya no produce el mismo impacto que hace dos décadas y la dosis de nostalgia que insufla no es suficiente para que el chute perdure con el paso del tiempo. Aparentemente, da la sensación de que Boyle está más interesado en complacer a los melancólicos que miran hacia atrás con añoranza en lugar de captar a jóvenes espectadores de nuevas generaciones.   


Valoración: Notable