lunes, 1 de septiembre de 2014

10000 Km (2014)

Alarmante es un calificativo sumamente endeble para definir la penosa situación que atravesamos actualmente en nuestro país, donde presenciamos atónitos cómo un ingente reguero de personas se ven obligadas a abandonarlo en busca de mejores condiciones laborales, incapaces en consecuencia de tener una estabilidad económica dentro del mismo. Todos hemos sido testigos cada cierto tiempo, y más de una vez entre lágrimas, de este exilio forzoso (por no utilizar la palabra destierro); no sólo por los medios de comunicación que lo recuerdan constantemente de forma superficial y en ocasiones frívola, sino porque conocemos en primera persona a familiares, amigos o relativos pertenecientes a nuestro entorno cotidiano que han encontrado una vía alternativa en el extranjero a través de becas y ofertas muy suculentas. Eso sí, todo sea dicho, con resultados positivos en un alto porcentaje de los casos. 

Claro que, frente a la expectación y la alegría que supone tener la oportunidad de experimentar una aventura como ésta más allá de tus propias fronteras, existen como es lógico una serie de daños colaterales, y el principal de ellos es perder el trato cercano con tus seres queridos, algo que se acentúa todavía más cuando mantienes un noviazgo. Precisamente esto les sucede a Sergi (David Verdaguer) y Álex (Natalia Tena), únicos intérpretes de la película 10000 Km, que se meten en la piel de una pareja afincada en Barcelona que lleva siete años juntos y toma la decisión de paralizar sus planes de paternidad, debido a que ella consigue un puesto en Estados Unidos.

Basándose en una experiencia personal, el realizador Carlos Marqués - Marcet refleja perfectamente en su ópera prima una coyuntura muy habitual que atraviesan numerosas parejas hoy en día: mantener una relación a distancia, en la que las entrecortadas conversaciones por Skype, el mobiliario improvisado de Ikea, los terribles desfases horarios, los inevitables celos surgidos a través del espionaje furtivo del Facebook y los cafés muy cargados se convierten en los auténticos protagonistas de una rutina agridulce. Una prueba de fuego que requiere de comprensión, generosidad y de paciencia, mucha paciencia para sobrellevarlo; virtudes que escasean últimamente, y con razón, pues por desgracia hemos aprendido a base de palos que, en los tiempos que corren, si no se es egoísta e impulsivo no se consigue prácticamente nada...  

Sin duda, lo más sorprendente de la cinta es la verosimilitud con la que está narrada, ya que las cotas de realismo que se alcanzan son considerablemente elevadas, consiguiendo que el espectador se sienta rápidamente identificado con los personajes, a quienes se coge cariño fácilmente. Además contribuye la innegable química que desprenden ambos actores, se agradece que se entreguen y pongan toda la carne en el asador, derrochando una insólita credibilidad por todos los poros. 

En definitiva, tomando este idilio como referente, el discurso del film profundiza en un dilema sentimental universal bastante interesante: ¿es más importante anteponer el beneficio personal frente al proyecto común de pareja o se pueden compatibilizar cuando existe una gran distancia de por medio? Todo depende de las circunstancias obviamente, pero el debate está abierto...



Valoración: Sobresaliente

3 comentarios:

  1. Por lógica, una relación a distancia nunca pueda funcionar, porque si sale mal deja de ser relación y si sale bien deja de ser a distancia. :(

    Bueno, rayadas aparte de uno que vivió una que duró un año y dos meses, tengo pendiente de verla y le tengo ganas. Enhorabuena por tu primer escalón y espero que sigas escribiendo. Y, lo más importante, que no pares de hacerlo.

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  2. Lenguaje muy rico. Sobresaliente para ti. El tema no me va a gustar jwjeje, pero tal como tu la cuentas entran ganas de verla. Animo en esta nueva andadura!

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