domingo, 19 de marzo de 2017

La Bella y la Bestia (2017)

Aspectos positivos: Vivimos en una era de remakes, reboots, spin-offs y otros sucedáneos producidos en cadena por Hollywood para hacer caja segura a través de la nostalgia. Esto lleva a cuestionarnos qué sucederá cuándo las secuelas no sean rentables en un futuro hipotético (que llegará tarde o temprano, creedme), pero eso es otro debate que ahora no viene al caso. Dentro de esta oleada de películas animadas en carne y hueso no podía faltar La Bella y la Bestia, una de las adaptaciones más preciadas y recordadas de la era dorada de Disney durante los años 90. Era, como decía, cuestión de tiempo... Y afortunadamente el resultado es inmejorable porque Bill Condon se ha esmerado respetando secuencia a secuencia la película original y sabiendo incorporar con mucho acierto nuevos matices y canciones que no desentonan en el conjunto del metraje, más bien enriquecen los detalles y atan aquellos cabos sueltos que en su predecesora no se les prestaba la suficiente atención. A medida que avanza despierta en el espectador ese interés por saber cómo van a plasmar las escenas más icónicas en esta versión, lo cual es un plus añadido, ya que la historia es conocida por todos y no había lugar para demasiada sorpresa. Las expectativas eran altas desde hacía meses, algo palpable en la publicidad masiva con la que nos han bombardeado, y al final por suerte se han cumplido gratamente. Es un producto que funciona a todos los niveles, mimado de principio a fin con el objetivo de hacer la experiencia lo más inolvidable posible.

Aspectos negativos: Sin embargo, que nadie espere que supere el recuerdo de la original porque eso es poco probable. Si los más puristas quieren disfrutar al 100% deben dejarse llevar y no comparar constantemente, porque la cinta tampoco es un calco ni lo pretende. Aunque hay partes que son casi idénticas (como el mítico baile en el salón de la pareja protagonista) o actores que son idóneos para el personaje que interpretan (como Luke Evans de Gastón), otras como el número de "¡Qué festín!" o la entrada de Bella por primera vez en la biblioteca quedan algo deslucidas si se establecen paralelismos. Por otra parte, si bien visualmente es una gozada (incluso el CGI del rostro de la Bestia está logrado), hay ciertos diseños chillones y estridentes que pueden desentonar ligeramente con la estética general de la película. Y respecto a la discutida interpretación de Emma Watson como Bella, apuntar que irremediablemente hay ocasiones en las que sobreactúa. No obstante, en líneas generales está muy correcta en su papel.    

Valoración: Notable

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